Hospital Sant Joan de Déu
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¿Cómo puede afectar el confinamiento a los más pequeños y qué podemos hacer para ayudarlos?

Confinamiento en niños coronavirus
Jueves, 23 Abril, 2020

El confinamiento y distanciamiento social debidos a la pandemia de COVID-19 están cambiando los hábitos de nuestra sociedad y muchos grupos de población han visto alterado su día a día, generándoles malestar sobre todo a nivel psicológico.

En el caso de los niños, y en especial aquellos que se ven afectados por una enfermedad rara, los efectos negativos del confinamiento pueden acentuarse por diversas razones:

  • Los niños se encuentran en continuo desarrollo y dependen en mayor grado del entorno para regular sus emociones y conductas. Cuando este entorno cambia, como es en el caso del confinamiento, será más habitual que los pequeños tengan dificultades para regular sus emociones.
  • Las rutinas y los hábitos ayudan a los niños a mantenerse emocionalmente estables. El confinamiento conlleva un cambio significativo en rutinas y hábitos, lo cual generará un impacto en los niños.
  • El movimiento es imprescindible para el desarrollo de los niños y, al igual que ocurre con un entorno estable, les ayuda a regular sus emociones. La situación de confinamiento, particularmente en entornos urbanos, condicionará de manera significativa la posibilidad de los niños de moverse en espacios abiertos.
  • Los niños necesitan relacionarse y este aspecto puede verse notoriamente limitado durante el confinamiento.
  • Los niños necesitan estabilidad y certeza para tener un desarrollo saludable. La inestabilidad e incertidumbre les genera mucha intranquilidad y desconfianza. El confinamiento genera incertidumbre y los niños pueden sentir malestar.
  • Las visitas al especialista pueden cancelarse, retrasarse o ir al centro de salud o al hospital puede convertirse en toda una odisea si queremos tener cuidado y evitar el contagio.

 

¿Qué problemas podemos encontrarnos durante el confinamiento si tenemos niños pequeños?

Durante estos días es probable que los niños se quejen de aburrimiento, tengan una mayor dificultad para regular sus emociones, se enfaden con facilidad, manifiesten una labilidad emocional y tendencia el llanto, muestren una conducta hipermotriz en algunos casos, tengan problemas a la hora de seguir indicaciones y normas, sientan miedo y manifiesten dificultades tanto en la alimentación como en el sueño.

Los niños de 0 a 3 años son especialmente sensibles a los cambios en los horarios de sus necesidades básicas relacionadas con sus ritmos biológicos (especialmente en lo que concierne al sueño y la alimentación). Por ello, durante el confinamiento habría que intentar mantener sus horarios en la medida de lo posible.

En lo que a actividades se refiere, en esta franja de edad los juegos sensoriales serán una herramienta importante durante los días de confinamiento. A esta edad la mayoría de los pequeños disfrutan considerablemente de las actividades sensoriales y a través de ellas se favorece la interacción y comunicación con los adultos y la regulación de las emociones en situaciones de tensión. Este tipo de actividades pueden realizarse con materiales que tengamos en casa. A continuación algunos ejemplos:

  • Libros sensoriales
  • Arena moldeable
  • Sacos con texturas
  • Crema de afeitar
  • Pintura de dedos
  • Burbujas
  • Juegos de trasvases de material (comida, líquidos...)

La música es otro recurso sensorial fundamental, ya que los niños de estas edades disfrutan especialmente de los sonidos y las melodías. La música puede emplearse tanto para actividades de activación como para favorecer la relajación.

Es importante evitar el uso de pantallas en niños en esta franja de edad, ya que ésta puede tener impactos no positivos en el desarrollo del niño si se utiliza de forma habitual. Esta recomendación será un reto estos días de confinamiento en el que el día a día con los pequeños se puede hacer muy largo y en el que pueden estar conviviendo con hermanos mayores que querrán ver la televisión o hacer uso de otros recursos como la tableta, el ordenador o los videojuegos.

 

Consejos para prevenir las dificultades generadas por el confinamiento si tenemos niños en casa

Durante estos días de confinamiento los niños con enfermedades minoritarias necesitan una atención especial. Si ya es complicado que los menores respondan positivamente a una situación como la que estamos viviendo, más difícil es aún en el caso de niños con alguna enfermedad crónica o discapacitante. A continuación enumeramos una serie de consejos que pueden ayudar a tu hijo/a a sobrellevar el encierro:

1. Es importante que seamos conscientes sobre los aspectos positivos del confinamiento para así poder aprovecharlos: 

  • Los niños tienen más tiempo de ocio
  • El ritmo diario de los niños disminuye

  • Los niños pasan más tiempo con padres y hermanos

2. Se recomienda que los hábitos básicos se mantengan, en especial las necesidades en el sueño y la alimentación.

3. Se recomienda establecer un horario y rutinas diarias para que los pequeños mantengan su ritmo del día a día y que éste no se vea completamente alterado por el confinamiento. El horario debe incluir actividades diversas, desde ocio hasta hábitos de autonomía y actividades de colaboración familiar según la edad adaptadas a la patología del niño:

  • Elaborar un horario visual donde aparezcan las actividades que los niños irán realizando a lo largo del día. Esto les puede motivar, implicar y así tendrán la posibilidad de consultar el horario con facilidad sin necesidad de que sea el adulto quien esté indicando e insistiendo en cada momento que es lo que toca hacer.
  • Algunos ejemplos de actividades de ocio: recetas, manualidades, rompecabezas, construcciones, cuentos, escuchar música y bailar, juegos de mesa y juego simbólico e imaginario.
  • Algunos ejemplos de actividades de autonomía: higiene personal, vestirse, recoger la habitación
  • Algunos ejemplos de actividades de colaboración familiar: poner y quitar la mesa, ayudar a cocinar, hacer la colada, limpiar, etc. 

4. Es muy importante evitar el uso excesivo de pantallas (televisión, tablets, móviles...) y ajustarlo a la edad y a la patología del niño. En algunos casos, como en niños con discapacidad intelectual y/o retraso cognitivo, existen dispositivos electrónicos que se emplean para estimular el aprendizaje. 

5. Es recomendable favorecer, en los casos que sea posible, actividades organizadas que impliquen movimiento. En caso de discapacidad física se pueden realizar actividades adaptadas.

6. Se recomienda intentar mantener el contacto con otros familiares y con los amigos, ya sea a través del teléfono o por videoconferencia, lo que nos permitirá mitigar la situación de aislamiento social.

7. La situación de confinamiento también afecta a las emociones de los padres o los adultos que están a cargo de los niños. En este contexto deberemos cuidar nuestras reacciones ante los niños en momentos de tensión o desánimo y evitar episodios de comunicación negativa.

Última modificación: 
24/04/2020