Hospital Sant Joan de Déu
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¿Qué sucede en un laboratorio de genética? II

Genética- Rare Commons- Hospital Sant Joan de Déu
Lunes, 26 Septiembre, 2016

¿Cómo se determina si una mutación es dañina?

Esta es una cuestión relevante. En los laboratorios de genética se dice que “cualquiera puede identificar una mutación, pero no todo el mundo tiene conocimientos para interpretar su significado”. Las mutaciones pueden tener diferentes grados de gravedad y conocer sus efectos requiere experiencia sobre la enfermedad y el gen o cromosoma, además de atención al detalle. De forma que… ¿cómo se sabe en el laboratorio si una variante genética es buena, mala, o no tiene ningún efecto?

Primeramente, es importante que un experto en genética clínica haya examinado al paciente, sus familiares y la historia familiar, y quizás también los resultados de otros análisis previos. Esto representa el punto de partida sobre qué gen o cromosoma investigar. Así, por ejemplo, si el genetista piensa que el paciente puede tener fibrosis quística porque éste presenta síntomas típicos y además otros familiares han tenido la enfermedad, entonces se extraerá una muestra para enviar al laboratorio. Asimismo, se le proporciona al laboratorio toda la información relevante sobre el paciente y la historia familiar y se solicita la búsqueda de mutaciones que causan fibrosis quística. Si el laboratorio encuentra una mutación conocida por causar la enfermedad, entonces se confirmará que el paciente tiene, en efecto, fibrosis quística.

En algunos casos sucede que un niño tiene una enfermedad genética pero los padres no son portadores de la mutación. En este caso es probable que la mutación se haya producido en el momento de concepción del bebé. A estas mutaciones se las denomina mutaciones “de novo”.

En otros casos el laboratorio no podrá determinar si la mutación es causante de la enfermedad o no. Esto sucede cuando el impacto directo del cambio en el código de ADN no es muy aparente. Estas mutaciones se denominan “variantes sin clasificar”, y suponen un cierto grado de frustración para los pacientes y profesionales implicados. Sin embargo, es de extrema importancia que un laboratorio no establezca que una mutación es dañina sin ser así, dado que ello llevaría a un diagnóstico incorrecto.

¿Se identifica siempre mediante un análisis genético la mutación causante de una enfermedad genética?

En algunas situaciones pueden no encontrarse las mutaciones causantes de la enfermedad. Existen para ello varias razones:

  1. Algunas análisis genéticos sólo analizan las mutaciones más comunes en una determinada enfermedad. Si el paciente tiene una mutación poco frecuente, ésta no se identificará.
  2. No se conocen todos los genes causantes de la enfermedad.
  3. El paciente puede no tener la enfermedad de la que se tiene sospecha clínica, lo que supondría que los genetistas están analizando un gen que no es el indicado.

Es importante recordar que las técnicas de análisis genético y los conocimientos en el campo de la genética avanzan muy rápidamente. Por tanto, incluso si en el momento actual no se ha podido encontrar la mutación, eso no descarta la posibilidad de que nuevas técnicas permitan a los genetistas identificarlas en el futuro.

¿Por qué el tiempo de realización de un análisis genético es tan variable entre unas enfermedades y otras?

Si el laboratorio sabe exactamente que mutación ha de buscarse, bien porque se ha identificado previamente en otro miembro de la familia, o bien porque se conoce un área delimitada dentro del gen responsable, la tarea es mucho más sencilla. Esto podría llevarse a cabo en una semana o dos.

Sin embargo, si no hay ningún familiar en el que se haya identificado la mutación previamente, o si hay muchos genes que puedan causar la enfermedad, el análisis será mucho más complicado. En lugar de centrarse en una región del gen, será necesario analizar todo el gen o incluso varios genes. Además, también influirán otros factores como el tamaño del gen y los recursos técnicos del laboratorio.

Por ejemplo, en el caso de la distrofia muscular de Duchenne, la enfermedad está causada por mutaciones en la distrofina, uno de los genes más grandes conocidos. Existen miles de mutaciones identificadas previamente en este gen, por lo que determinar cuál es la mutación en un paciente determinado puede ser muy largo y laborioso. Alternativamente, en el caso de la enfermedad de Huntington, las mutaciones el gen de la huntingtina se localizan siempre en la misma región, de forma que los genetistas saben exactamente qué analizar. La consecuencia es que el análisis genético es mucho más sencillo y rápido.

La calidad del ADN a analizar es un factor importante. En determinadas circunstancias, los laboratorios han de estudiar primeramente la muestra de ADN de alguien fallecido con el fin de identificar la mutación en una familia. Si el ADN de la persona fallecida está muy degradado, esto puede alargar el análisis en el tiempo. En algunos casos puede no ser posible completar el análisis por falta de suficiente ADN.

¿Puede haber errores en los resultados?

Las implicaciones que para un individuo y sus familiares tiene el resultado de un análisis genético obligan a que éste sea realizado con el máximo rigor. Por ello, se toman diversas precauciones para garantizar que el resultado es el correcto. Siempre que se encuentra una mutación, se comprueban los resultados (aunque una buena parte del análisis está automatizado, el genetista revisa todo el proceso). Con frecuencia se repite el análisis para confirmar el resultado. También existen métodos que garantizan que no ha habido confusión o mezcla de muestras. Muchos laboratorios participan en programas de Control de Calidad, lo que contribuye a la realización de análisis genéticos fiables y de calidad.

¿Qué pasa con mi muestra una vez que se ha realizado la prueba?

A menos que el paciente solicite que su muestra se destruya tras la realización de un análisis genético, normalmente ésta se conserva. En cualquier momento el paciente puede pedir información sobre la muestra, solicitar que le sea enviada o que sea destruida. No se utiliza para otros análisis a menos que el paciente dé su consentimiento para ello.

A medida que se suceden los avances técnicos, es posible realizar nuevos análisis sobre muestras previamente almacenadas (si, por ejemplo, el análisis inicial no proporcionó ningún resultado) sobre las que se ha dado consentimiento. De esta forma los pacientes y los clínicos pueden estar seguros de que las pruebas genéticas más actuales están a su disposición. Los laboratorios pueden anonimizar las muestras y utilizarlas para desarrollar nuevas pruebas, o compart irlas como parte de programas de Control de Calidad, a menos que el individuo especifique que no desea que su muestra se utilice con este fin. Como con otras muestras clínicas, el ADN es considerado parte de la historia clínica del paciente y por tanto, material confidencial. Esto supone que sólo está disponible para los profesionales de la salud relevantes.

Última modificación: 
26/09/2016